lunes, 17 de febrero de 2014
Envidio.
jueves, 6 de febrero de 2014
6 de Febrero. Un día cualquiera.
Quizá este sea un buen día
hoy que parece que el cielo
se va a desplomar sobre nuestras vidas
un buen día para decirte,
que no quiero que me digas nada
ni como me tengo que vestir, ni a que tengo que oler
porque si me visto de algo,
será de lucha
y si tengo que oler a algo,
será a libertad
un buen día para decirte, que querer significa
respetar, ver al otro como un igual
los 365 días del año,
no sólo uno
que si me quieres regalar algo,
sean tus manos para cambiar el mundo
que me dejes correr a uno de tus poemas,
atrincherarme entre tus versos
y hacer la mayor revolución de todos los tiempos
que si me quieres, sea insumisa,
sea con el puño en alto,
sea como soy y no como quieres que sea
que querer,
quererme
va a significar dejarme ser libre
elegir, bailar sola si me da la gana
o escribir mis propias historias, vivir en ellas
luchar por mis derechos, y tú, conmigo
revelarnos contra el sistema y sus injusticias
e incluir eso del arte en nuestras vidas.
Que seamos tú y yo
con un puñado de versos oxidados
y con alguna que otra canción descompuesta.
Y que si me quieres,
sea todos los días
porque si no, no lo hagas.
sábado, 25 de enero de 2014
Pisaré mi tierra
martes, 14 de enero de 2014
Canto a la República añorada.
del corto suspiro.
La caída del Sol
se me ofrece desnuda,
como una musa
el 14 de Abril.
Me llama el folio,
insiste y le atiendo,
me devuelve la comprensión
y me hace olvidar
que pierde la vida
mi patria.
Lenta muere
como lento bebo.
La primavera
no se deja seducir,
quiero pensar que es
culpa de España...
Mírala,
tan humillada
y golpeada
por los violadores
del capital
y el fascismo.
Hubo un tiempo
en el que aquí,
en esta mi España,
los poetas brillaban
y le rimaban
a la libertad.
Pero ya no,
ya no ondea libre
la igualdad en la capital.
Ya no bailan juntos
el rojo, el amarillo
y el morado.
jueves, 9 de enero de 2014
Qué culpa tengo yo.
de que más lleno esté mi vaso
que la Luna reflejada
en mi ventana.
Qué culpa tengo yo
de que tus pupilas sean poesía
y de que yo sea poeta
de miradas tristes.
Qué culpa tengo yo
de ser oasis en tu espalda
y de tener arena de tus besos
entre la tela y mi piel.
Qué culpa tengo yo
de esta noche tan tímida
y de vivir lejos de ti
bajo el mismo cielo.
Qué culpa tengo yo
de que la madrugada
entre suave como
la buena cerveza.
Qué culpa tengo yo
de sentirte tanto,
si no son míos tus besos
ni me hablan tus palabras.
Qué culpa tengo yo
de estos versos,
si soy poeta principiante
y amante desfasado.





