jueves, 29 de mayo de 2014

(te) Recuerdo.

Recuerdo aquel día en el que nos juramos
ser agujas para nuestra larga piel,
clavarnos como se clava 
el Octubre en mí.

Recuerdo que quisimos ser baile
sin haber sido antes mirada,
sin habernos cruzado
con el viento gritando.

Recuerdo mirarte como miraba Camilo
a sus compañeros barbudos,
de frente y con fuertes sonrisas.
Lo recuerdo bien.

Recuerdo tus mordiscos de lobo
en mi pecho de presa,
tus carreras de huida
en mi mente dormida.

Recuerdo los folios llenos
en noches a medias,
recuerdo tu gesto vacío
en la ciudad escondida.


sábado, 17 de mayo de 2014

8 ojalás en tus manos

‘’Ojalá pase algo que te borre de pronto’’.
[Silvio Rodríguez]



Ojalá no sangraran las venas del planeta.
Ojalá no rugieran más vientres en el mundo.
Ojalá no llorasen las caras del Futuro.
Ojalá no muriese la heroína que su vida sujeta.

Ojalá retumbase la voz en su cabeza.
Ojalá hablara menos de ‘’lucha de clases’’.
Ojalá archivasen todos los escraches.
Ojalá reventasen las cadenas.

Pero entre tanto me despiertas,
te desapareces y te vas.
Dejo de soñar y me recuerdas
que en tus manos está la paz.


 

jueves, 15 de mayo de 2014

Sueño húmedo

A la tierra de los sueños he salido a buscarte,
recorriendo aquellos paisajes con los que un día soñé.
Me pierdo por la senda del tiempo donde 
antaño dibujé en un lienzo blanco y su belleza plasmé.

Exploro todos los rincones ignotos,
apresurado en el rincón de la memoria me pierdo,
está completamente llena de ficticios recuerdos,
los observo un momento y mi sueño recuerdo.

Veloz por el cuarto se movía,
buscando la más lasciva clandestinidad,
tumbada boca arriba en la cama yacía,
moviendo sus mandíbulas como si un chicle mascase.

Salían de su boca escuetas pero placenteras palabras,
con sus manos hacía carnales caricias.
El único pecado que en aquella cama había
era ella jadeando con gran lascivia.

Salgo corriendo detrás de su estela,
me tropiezo y caigo en la húmeda arena,
presiento que ella ya esta muy cerca,
por fin puedo ver aquella silueta.

Con una sonrisa de oreja a oreja me acerco,
despacio, sigiloso y lascivo, sin armar barullo.
Tumbada en aquella cama, con lujuriosa pose la veo,
Me siento, empiezo a acariciar sus suaves muslos.

Ella se entera, su cuerpo realiza un lascivo espasmo,
quiere más, mi mano se adentra en su ropa interior,
le acaricio sus partes íntimas, intensamente jadea,
noto húmeda la mano, empiezo a sufrir una potente erección.

******

Despierto, otra vez en el mismo momento.
Despierto, otra vez igual de insatisfecho.
Despierto, otra vez reconstruyo el sueño.
Despierto, otra vez despierto humedecido.

lunes, 5 de mayo de 2014

DESAYUNO BENDECIDO A MIDNIGHT:



Esta noche, siguiendo a Darío,
descorcharé el champán
y me dejaré llevar 
por el maldito cobijo de la poesía.


Así es que si en ese camino te encuentro, 
recuérdalo: que sea para sumar-té
(y si el resultado da sesenta y ocho más uno, mejor
más alimento en la mesa.


Amén.



jueves, 1 de mayo de 2014

La primavera

Tarde alegre y solaz
bajo el sol de primavera.
El aire entra por la ventana
y refresca suavemente la cara.

Los árboles se mecen al unísono
con el paso del viento.
El sol crea un juego de luces
y sombras en los tejados de las casas.

Los pajarillos, también al unísono
entonan melodías de otros tiempos.
Los niños corren y gritan bajo el sol
mientras juegan por las más estrechas callejas.

Un grito, al unísono de nuevo,
les dice que regresen a sus hogares
para comer sus humildes manjares.
que han preparado sus queridas madres.

Se nota que ha llegado la primavera,
el gueto cambia de color,
sus favelas lucen al sol,
las mujeres visten con frescor
y se broncean bajo el sol.

martes, 29 de abril de 2014

La casualidad y el no destino.


''La excusa más cobarde es culpar al destino''
Ismael Serrano



Le escribía al hombre del traje gris hacía ya un tiempo. Allí le mandaba las cartas. Juraría que la dirección era ‘’Calle de la Casualidad 1, segundo 3ª’’. Nunca le llegaban. El cartero no encontraba el buzón o la carta no entraba en él.  Se cansó. Se cansó como se cansan quienes ven en el destino una suerte de virtud. Se marchó a volar entre las olas y nadar entre las nubes. Como debía hacer. Se alejó de lo casual, construyó su no destino y, contra todo pronóstico: sobrevivió.



martes, 22 de abril de 2014

Paseando por tu cuerpo.

Mis labios se posan, levemente,
en un lado de tu cuello,
mis dedos en tu vientre:
se te va erizando el vello.


Acaricio, con las yemas,
el contorno de tu ombligo,
mi respiración, (me quemas),
queda cerca de tu oído.


Pasa mi palma a tu costado
y mis dientes suavemente
hacen cima en tus senos tensionados.


Recorre la punta de mi nariz
junto a mis besos
cada centímetro de tí,
y mi lengua se detiene
finalmente
en un grano de placer
y allí me pierdo
eternamente
en el fondo del querer.